Cuando paseas por las calles de España, da la impresión de que cada vecino tiene un perro, o incluso varios. Y si visitas sus casas, en aproximadamente la mitad de los pisos y chalets encontrarás gatos, hámsters, peces, periquitos, tortugas y otras mascotas. En el Reino hay más de 7 millones de perros y alrededor de 5 millones de aves de compañía. Los gatos, con más de 2,5 millones de ejemplares, ocupan orgullosamente el tercer lugar por número.
En 2022 entró en vigor en España una ley que reconoce a las mascotas como miembros del núcleo familiar en el que viven. Esta novedad vuelve a demostrar hasta qué punto se quiere a los animales en el país y cómo se protege su bienestar a nivel estatal, obligando a los propietarios a garantizar un cuidado adecuado de aquellos a quienes han domesticado.
La nueva normativa, por ejemplo, regula la custodia de las mascotas en caso de divorcio de la pareja: según las estadísticas, más del 30% de las familias que se separan en España tienen animales. Ahora el futuro del animal ya no se decide en medio de conflictos familiares, sino conforme a la ley: el juez designa al tutor oficial y fija cómo se repartirán los gastos de manutención y los cuidados necesarios.
Los miembros de nuestro equipo tienen mascotas y hemos ayudado a decenas de clientes a traer sus animales a España: conocemos todos los detalles del proceso.
Con mayor frecuencia, quienes se trasladan a España lo hacen acompañados de perros y gatos, y de las normas para tenerlos y de las condiciones que ofrece el país para ellos hablaremos en este artículo. Empecemos por lo básico: tus mascotas deben estar identificadas con microchip; sin microchip y sin las vacunas obligatorias no podrás introducir el animal en la UE. Una vez en España, también deberás inscribirlo en el registro municipal de animales de compañía y comprometerte a comunicar la desaparición, la muerte o el cambio de domicilio del animal.
El cuidado de la mascota, por supuesto, es obligatorio: revisiones periódicas, tratamiento cuando sea necesario y, por supuesto, vacunación. En España, como en otros países de la UE, son obligatorias la vacuna contra la rabia y la denominada vacuna combinada (contra moquillo, hepatitis vírica y parvovirosis). Deben renovarse anualmente y las correspondientes anotaciones en el pasaporte veterinario servirán de prueba. En el sur de España existe además un problema importante de pulgas, por lo que es fundamental cambiar a tiempo los collares antiparasitarios y tratar al animal con regularidad con productos protectores o administrar pastillas (también contra los parásitos internos).

Al pasear con tu perro no olvides las normas. Incluso un chihuahua debe ir siempre atado: es una cuestión de seguridad tanto para los demás como para el propio animal (puede pasar un coche cerca, un ciclista o un niño en patinete). Si eres propietario de un perro de “raza potencialmente peligrosa” y sales a la calle con él sin correa y sin bozal, debes saber que puedes enfrentarte a una multa. La ciudad de Cartagena es especialmente estricta en este aspecto: las sanciones pueden alcanzar los 3.000 euros. Por lo tanto, aunque tu akita inu sea un auténtico peluche y un modelo de simpatía, al salir a la calle deben ser obligatorios el bozal y una correa no extensible de como máximo 2 metros. Además, para tener un perro de este grupo es necesario disponer de una licencia especial.
Existen zonas específicamente valladas donde los perros que no pertenecen a razas potencialmente peligrosas pueden estar legalmente sueltos: están señalizadas con carteles distintivos y en algunas incluso hay elementos de agility o entrenamiento para los animales.
Y, por supuesto, hay que recoger siempre los excrementos de la mascota. No solo por el riesgo de recibir una multa de varios cientos de euros, sino también por respeto a los demás. Imagina en qué “campo de minas” se convertirían las calles si nadie lo hiciera. Por eso, las bolsas para excrementos se venden literalmente en cada esquina. En muchas ciudades ya se ven carteles que piden a los dueños que recojan los restos de los “pequeños negocios” de sus animales. No se trata de fregar los charcos, pero sí de llevar una pequeña botella de agua para diluir la mancha y evitar que quede olor. Muchos vecinos de pisos en esquinas colocan garrafas de 5 litros en la esquina del edificio para proteger la fachada de las marcas de orina. Lo ideal, claro está, sería que los propietarios evitaran que sus perros orinen en las paredes.
¿Y qué puede hacer tu mascota mientras tú disfrutas del mar y de la playa? En la mayoría de las playas públicas de España está prohibido el acceso con perros. Sin embargo, en el país existen “playas caninas”, adonde no solo se puede ir con perros, sino que están pensadas precisamente para ellos: están señalizadas con carteles especiales. Allí tus compañeros de cuatro patas pueden hacer nuevos amigos, correr a sus anchas por la arena y bañarse en el mar, mientras tú también disfrutas del día de playa. Eso sí, no olvides que allí también hay que recoger los excrementos. Algunas de estas playas incluso cuentan con duchas especiales para perros, para que tu mascota vuelva a casa limpia.
El transporte de perros y gatos en coche también está regulado por la ley. Las mascotas solo pueden viajar en el asiento trasero o en un maletero abierto. Los gatos deben ir siempre en un transportín; los perros, en un transportín o sujetos con un sistema de retención especial. Son medidas de seguridad para evitar que el animal distraiga al conductor y para que, en caso de frenazo brusco o accidente, no salga despedido hacia la parte delantera del vehículo ni resulte herido. Dejar a un animal dentro del coche está prohibido: con el calor puede sufrir un golpe de calor en muy poco tiempo, con riesgo de muerte.

Si, por desgracia, tu mascota fallece, hay una serie de pasos que debes seguir:
1. Anulación del microchip: al comunicar la muerte al registro municipal de animales de compañía, puedes solicitar que anulen el microchip indicando su número. El veterinario también puede encargarse de este trámite.
2. Cremación: de este servicio se ocupan las clínicas veterinarias o los servicios municipales, y suelen ofrecer dos opciones: cremación individual por unos 300–400 euros o cremación colectiva por unos 100 euros.
También es importante que, antes de adoptar una mascota, compruebes si la comunidad de propietarios de tu edificio o urbanización permite tener animales. No es muy habitual que estén prohibidos, pero no está de más asegurarse. Es más frecuente encontrar limitaciones en caso de alquiler: no todos los propietarios están dispuestos a aceptar inquilinos con perros o gatos. Si el dueño ha vetado las mascotas y tú ocultas que tienes una, cuando se descubra pueden rescindirte el contrato e incluso imponerte una multa por incumplimiento.
Si no existen prohibiciones, puedes tener animales en casa siempre que no molesten a tus vecinos. Los problemas pueden surgir por olores, ruidos, parásitos o un comportamiento peligroso de tu perro hacia otras personas. En ese caso, pueden presentarse quejas pidiéndote que soluciones la situación y, si no lo haces, pueden imponerse sanciones. Recuerda que tu mascota es tu responsabilidad y no puedes escudarte en que “es su carácter”.
Las leyes españolas sobre bienestar animal están orientadas tanto a proteger los derechos de las mascotas como a defender los intereses de las personas de su entorno. Por eso, el principio fundamental, si ya tienes un animal o estás pensando en adoptar uno, es cuidarlo adecuadamente y mantener una actitud de respeto hacia los demás.
Preguntas frecuentes
¿Se puede traer un perro o un gato a España?
Sí, es una práctica común. Los requisitos obligatorios son: microchip estándar ISO de 15 dígitos, vacuna contra la rabia vigente (no antes de 21 días antes de la entrada) y pasaporte veterinario europeo. Al entrar en la UE desde ciertos países, puede ser necesario un test adicional de anticuerpos contra la rabia. Verifique los requisitos según el país de origen con antelación.
¿Es necesario registrar a la mascota en España después de mudarse?
Sí. Los perros deben ser registrados en el censo municipal de animales (censo municipal) dentro de unas semanas después de mudarse. Se prevé una multa por no registrar a la mascota. Además, el perro debe estar registrado con un veterinario local. Algunos municipios también requieren contratar un seguro de responsabilidad civil para el perro.
¿Está permitido tener mascotas en un apartamento de alquiler en España?
Esto depende de las condiciones del contrato de alquiler: la ley no prohíbe tener mascotas en viviendas de alquiler, sin embargo, el arrendador tiene derecho a incluir en el contrato una prohibición o restricciones. En la práctica, muchos propietarios permiten animales pequeños, especialmente si el inquilino está dispuesto a pagar un depósito adicional. Al buscar vivienda, es mejor aclarar este punto desde el principio.
¿Cuál es el estatus legal de las mascotas en España?
Desde 2022, la legislación española reconoce a las mascotas como "seres vivos dotados de sensibilidad", y no como cosas. Esto significa que en caso de divorcio, el juez determina a quién de los cónyuges se queda con la mascota, basándose en su bienestar, de manera similar a cómo se resuelven las cuestiones de custodia de los niños.
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