Luminoso ático ubicado en pleno centro de Alicante, ofreciendo la combinación perfecta entre vida urbana y confort residencial. Con 74 metros cuadrados construidos, esta propiedad aprovecha las ventajas de estar en la última planta: mayor luz natural, menos ruido y esa sensación de amplitud que solo los áticos pueden proporcionar.
La distribución cuenta con dos dormitorios bien proporcionados que permiten configuraciones versátiles: residencia para parejas, familias pequeñas o profesionales que necesitan un espacio de trabajo en casa. Los dos cuartos de baño completos garantizan la máxima comodidad, especialmente valorable en una vivienda compartida.
La terraza es sin duda el elemento estrella de este ático. Este espacio exterior transforma por completo la experiencia de vivir en altura, ofreciendo un refugio privado donde desayunar al sol, cultivar un pequeño jardín urbano o disfrutar de las noches de verano bajo las estrellas. Las vistas desde la altura permiten apreciar los tejados del centro histórico.
Vivir en el centro de Alicante proporciona acceso inmediato a la vibrante vida de la capital provincial. Restaurantes de todo tipo, desde tabernas tradicionales hasta locales de cocina fusión, se encuentran a pocos pasos. Los bares de tapas del casco antiguo son punto de encuentro para locales y visitantes. Los teatros, cines, galerías de arte y espacios culturales completan una oferta de ocio muy completa.
La playa del Postiguet, la más céntrica de Alicante, se encuentra a unos 1,6 kilómetros, una distancia que se puede cubrir a pie en un paseo agradable. Esta playa urbana con bandera azul ofrece arena fina, aguas tranquilas y todos los servicios durante la temporada. Más al norte, las calas de San Juan y la Albufereta ofrecen alternativas con diferente carácter.
La Explanada de España es el paseo marítimo más emblemático de la ciudad. Su suelo de mosaico ondulante, formado por millones de teselas de mármol rojo, blanco y negro, es inconfundible. Los domingos se llena de puestos de artesanía y músicos callejeros. El puerto deportivo, a su término, ha sido transformado en una zona de restaurantes, comercios y ocio.
El Castillo de Santa Bárbara vigila la ciudad desde el monte Benacantil. Las visitas guiadas nocturnas durante el verano ofrecen una perspectiva diferente de esta fortaleza medieval. El ascensor excavado en la roca permite un acceso cómodo desde la playa del Postiguet.
El Barrio, como se conoce al casco antiguo, es un laberinto de calles empinadas, plazuelas con encanto y edificios históricos. La Basílica de Santa María, de estilo gótico, y el Ayuntamiento barroco son dos de los monumentos más significativos. La vida nocturna de esta zona es legendaria, con bares, pubs y locales de música en vivo.
El aeropuerto de Alicante-Elche está a tan solo 15 minutos en coche, con múltiples conexiones europeas. La estación de tren ofrece AVE a Madrid, Barcelona y otras capitales. El tranvía conecta con playas y localidades costeras como Campello o Benidorm.